La Hora, 28 de agosto de 2011
Con la presencia del Obispo de Loja, Julio Parrilla, y 15 ministros de la iglesia católica, ayer en el colegio Calasanz, Manuel Antonio Abad, fue ordenado en calidad de Diácono de la iglesia sacerdotal. Mediante una ceremonia especial que inició a las 10:00 el Obispo, envistió al aspirante, imponiéndole las manos le adjudicó los sacramentos mencionando que en cada acción y obra que realice se base en la oración y predicación de la palabra.
Centenares de familiares se dieron cita a este evento de transcendental importancia. Según Laura Buestán, oriunda de Cañar, es una satisfacción ver realizado a su familiar que durante 10 años se preparó para formar parte de la iglesia, ella junto al resto de los familiares le piden a Dios que le continúe dando fuerzas para que siga en el camino sacerdotal.
El Obispo, durante la prédica enfatizó que la pureza y el cumplimiento de los mandamientos son dos virtudes que el ser humano debe tener en cuenta y mucho más dentro de la vida sacerdotal. Con investidura blanca y plateada, Manuel Abad, formó parte de las ofrendas que se realizó en la eucaristía.
Según su madre María Soto, es una satisfacción que su hijo haya logrado su sueño anhelado. “Ahora le corresponde cumplir una labor muy sacrificada y con mucha responsabilidad, le deseo de todo corazón que el Espírito Santo lo ilumine para que pueda servir con humildad a la gente más necesitada”, dijo su progenitora. Para ella, la familia está bendecida al tener dentro de su hogar un Ministro de Dios. “Siempre le inculqué la humildad, respeto y honestidad valores que prevalecen en su accionar”, finalizó Soto.
Manuel Abad, tiene procedencia de Cañar, su madre es lojana y su padre de Cañar. Él se formó en el colegio Calasanz de Cañar, luego su preparación fue en Cuenca, después visitó Bogotá-Colombia donde permaneció cerca de seis años.